Es una fuerza de Luz que nos habita y ha registrado nuestros
manifiestos conscientes del Ser. Es como si cada vida se convirtiera
en un episodio de una historia continua, que sólo se detiene
cuando nos movemos de un estadio a otro.
En cada uno de estos ciclos nos proponemos algo, nos
disponemos a cumplir un propósito en vida que nos haga
revelarnos aún más ante el Padre Creador.
Nos convertimos nuevamente en un organismo físico, para operar
en los campos humanos y combinar así las ideas de vida que
traemos con lo que se nos presenta, al saber, además que vamos
a interactuar con seres que han determinado sus mismos ideales y
que nos encontraremos de modo causal con algunos con quienes
hemos coincidido ya.
Todo esto se trama en medio de hermosos y elaborados planes
que cuentan con la ayuda y asistencia de seres superiores que
saben y reconocen las formas sutiles de armar realidades y
circunstancias que nos hagan vivir lo planeado.
Se trazan vectores de Luz que cruzan existencias y las hacen
manejarse en encuentros y relaciones “aparentemente” casuales,
pero son “cuidadosamente” colocados para resolver nudos
creados en vidas anteriores.
El entramado todo, sin desperdicios, responde al plan personal
que se creó cuando en nosotros se gestó en voluntad darle
continuidad a la existencia, con la venia de la Fuerza que
moviliza todas las energías.
El control, aunque parezca nuestro, no lo es. Responde a un
complejo sistema de amor por el que circulan las células activas.
La garantía de acierto y cumplimiento queda a merced de la Ley
de Libre Albedrío.
Om Namaha Shivaya !!! |