Cada quien ha construido una experiencia particular del Ser que lo hace único e irrepetible, es una propuesta que no nos pertenece, es Su obra, pero la tomamos como propia para seguir experimentando y así evolucionar. Los circuitos activos de Luz y Amor están siempre presentes, pero hay quien los obvia y quien retrasa de manera consciente su capacidad de restituirse en un ser conectado en esencia con el Principio Creador.
Suele operar el vacío, que vienen a ser desconexiones, reveses o desacatos, que se producen tras una inclinación inconsciente hacia las fuerzas contrarias, las que igualmente se encuentran activas y latentes por doquier, exigiendo una reacción de parte de quienes aún no han podido acoplar sus estructuras en base a las vidas experiencias que construyen. El verdadero sentido que conlleva cada vida es escoger el umbral correcto que nos proyecte la realidad posible, no la que nos confunde y nos retrase.
Debemos confiar en que hay signos creados desde la Luz que nos señalan el camino de vuelta, así hayamos estado divagando en terrenos no demasiado óptimos para la vuelta. El ejercicio de vida, como todo principio exacto del Ser, es como una ecuación. Es decir, siempre tendrá un resultado, pero serán múltiples las opciones que existan para resolverlo. Y ya desde allí opera un bastión de libertad inmenso. Cada quien puede y debe analizar qué es y quiere para así cumplir con esta tarea propia de vida y existencia.
Om Namaha Shivaya !!! |