Esa realidad ineludible es la base del aprendizaje humano, el estado de concepción que nos rige y una muestra del Principio Creador.
Muchas personas no suelen deleitarse en la aventura de concebir esto como una bendición, por el contrario, reniegan y objetan esta condición. Algunos son capaces de reclamar su existencia y su posición de no haber sido jamás consultados sobre su alumbramiento y su advenimiento a este lugar en el que se producen encuentros esperados. Las leyes que rigen este espacio, zona por demás causal, están dispuestas para que todo ser pueda avanzar hacia sí mismo, todo se conjuga en un juego consciente de formas y fuerzas capaces de orquestar una estadía sublime en la que cada quien pueda realizar lo planeado.
El exacto entendimiento quizás no está ahí, a poca distancia de nuestros ciclos de edades pero debemos ajustar nuestra consciencia a un real y justo ejercicio en vida mientras la fuerza vital nos acompañe y nos permita ejercer lo que somos.
Hay que referenciar cada aspecto de la vida a lo que sentimos son nuestros aliados, aquéllos que están ahí en la constante de amor que hemos creado para recrear la vida. Somos seres con necesidad de afecto, de ayuda, de guía y de comprensión. Estamos todos ajustándonos a un tratado que nos antecede y fue dado para que el Reino de la Luz fuera posible y estabilizara zonas del Universo que han sido privadas de regencia consciente.
El Creador es una fuerza que obra como un generador de constantes de Luz y Amor, y nosotros somos sus ejecutantes: ama a tus creadores.
Om Namaha Shivaya !!! |