Chakpoli
|
| |
Arriba. El retorno desde Jaipur hacia Chakpoli comprendía un paso por Delhi, que siempre ofrece resistencias al fluir armónico de los vehículos. Desde Delhi a Chakpoli, más o menos una hora y media. Cuando se pensó haber dejado atrás aglomeraciones y multitudes, la sorpresa en el rostro de la Madre y los peregrinos se fue marcando rápidamente al ver que las palabras de Swami Shankaracharya no eran una metáfora: “Ya verán, decenas de miles de personas vendrán a celebrar el Mahashivaratri con nosotros. Aquí en este humilde Ashram, tendremos que dar cobijo a una multitud”. Desde la cabina del autobús se empezaba a ver cumplida la palabra de Swamiji. Tractores, caballos, bicicletas, camiones, automóviles de lujo, todo junto formaba una larga cola de devotos buscando la gracia de estar en compañía de Shankaracharya Swami y aquellos que lo acompañaban desde tierras lejanas.
|
| |
 |
| |
Arriba. La multitud se congregó por decenas de miles alrededor del Ashram de Shankaracharya.
Las necesidades de los devotos fueron pronto satisfechas, tarantines de comida, de objetos espirituales e incluso exóticos artilugios para el divertimento como esta noria (Derecha) movida por tracción humana, que incluso soportó el impulso de los peregrinos ante tan especial acontecimiento.
|
|
|
| |
Derecha. Vista del patio principal del Ashram desde la terraza del Shankaracharya. La gente de las villas cercanas se congregó desde muy temprano, ubicándose muy cerca del Templo, visto al fondo. El vehículo principal de Su Santidad descansaba también de los largos periplos. |
|
 |
| |
|
| |
Arriba. La llegada de la Madre y sus acompañantes coincidió con el comienzo de la Ceremonia de instalación de una nueva corola en la cúpula del Templo. Después de casi 70 años, los devotos de Swamiji ofrecieron para el Mahashivaratri un nuevo receptor de energía hecho en cobre y bronce. El acuerdo fue que el Shankaracharya diera permiso para que lo colocaran ellos mismos, cumpliendo todos los preceptos de la Tradición. La Madre acompaña a Su Santidad en la procesión, detrás el receptor de Luz con un tridente rematando la estructura.
|
| |
Derecha. Dentro las tradiciones asociadas al Mahashivaratri se encuentra el bañar el Shivalingam escogido con agua del Sagrado Ganges. Los devotos que deciden realizar esta ofrenda tienen que ir desde el Ganges, algunos en Haridwar, y caminar llevando los cántaros con agua en unas estructuras de madera. Las caminatas son de más de 200 kilómetros y no pueden sentarse durante el recorrido (en realidad el agua no puede tocar el suelo, hasta que sea ofrecida como Abishekam al Lingam). Los devotos sostienen sus cántaros a la espera de pasar al Templo.
|
|
|
| |
|
Arriba y Abajo. Devotos de Su Santidad desarrollan la estrategia de colocación de la Corola. Todo se realiza a mano y se suben, tanto hombres como artefacto, a través de sogas. El devoto que dirigió el proceso fue un hombre de unos 70 años que, con agilidad asombrosa, colocó la pieza y la bandera ante los ojos complacidos de Swami Shankaracharya.
|
| |
 |
| |
|
| |
|
|
Arriba e Izquierda. La noche del Mahashivaratri es poderosa y larga. La fuerza cósmica del señor Shiva se proyecta a la Tierra de forma total, sin interferencias ni filtros. La debida invocación potencia la gracia que se proyecta en fuerza fotónica. Su Santidad Shankaracharya realizó la ceremonia prescrita en los Vedas, el Rudra Abishek junto a la Madre, los peregrinos, los sacerdotes que lo acompañan y las decenas de miles de personas que entonaban con emoción y reverencia el Om Namaha Shivaya. |
| |
|
Arriba. El desarrollo del Ritual de conexión con la Fuerza emanada por el Padre Creador duró más de 9 horas, donde se entonaron los más poderosos Mantras y se realizaron las ofrendas con la intención de alcanzar la Última Verdad. |
| |
 |
| |
Arriba. Al amanecer del día 6 marzo, unos exhaustos pero benditos peregrinos posan para la fotografía que resguardará el momento de comunión de la Madre con Swami Shankaracharya y la luz del Señor Shiva, el transformador. |
| |
 |
| |
Arriba. Ya descansados, aunque no demasiado, Su Santidad recibió en privado a la Madre y los peregrinos, quienes le ofrecieron algunos muy simples presentes. Cada ocasión de encuentro en privado permitía a Su Santidad y a la Madre intercambiar ideas e impresiones sobre la tarea conjunta y sobre la misión de Luz de la Madre en América. |
| |
|
|
Izquierda. Hermosa fotografía de Su Santidad Shankaracharya Divyanand, rodeado de sus devotos, quienes brindan amorosos cuidados a quien a su vez los resguarda en Luz y alcanza a sus seres con su Bondad infinita. |
| |
|
| |
Arriba. Hermosa fotografía de Ana María, quien captó en una forma muy especial las figuras naranjas de la Madre Shaktiananda y la Swami Pranandananda, observando con interés y asombro el evento magno del Mahashivaratri en una humilde villa de India.
|
| |
Derecha. La prensa india siempre está atenta a lo que una mujer occidental ha logrado como reconocimiento a su Luz. En un país donde la mujer aún no ha alcanzado la expresión más libre de su conciencia. Que la Madre visite India bajo el resguardo de un Pontífice es un acontecimiento inusual. La Madre comparte en inglés las preguntas de los periodistas. |
|
 |
| |
|
| |
Arriba. La Madre y los peregrinos recibieron la hospitalidad del Señor Rothas y su familia, devoto de Sri Shankaracharya, durante los días del Mahashivaratri. Su amorosa disposición hicieron posible una estadía muy agradable en la humilde residencia. En la foto, el Señor Rothas y su esposa preparando chapati (pan) en un horno de barro para el almuerzo de los peregrinos. |
| |
 |
| |
Arriba. Rothas es un hombre íntegro y respetuoso de la Tradición. Alimentar a un Santo o Santa es recibir una gracia muy grande. La fotografía fue hecha a petición de él para dejar constancia de que, en efecto, la Santa había comido de su mano. |
| |
|
| |
Arriba. Fotografía de despedida de los peregrinos de la hospitalidad de la familia. Nuevamente Rothas recibe las bendiciones de la Madre y de los swamis de la Orden Shaktiananda.
|
|