Nuestra lealtad debe imponerse,
es decir, mantenernos fieles.
Se preguntarán "¿A qué o a quién?"
Dirán: "Es a veces difícil, considerando que estamos sujetos a vaivenes,
sobre todo emocionales, que nos hacen desistir de propósitos móviles".
Lo que debes entender es que existe un propósito único,
ciertamente todos los demás son prescindibles.
Cuestionarás: "¿Y si de todos esos propósitos efímeros
obtengo en mí el propósito mayor?".
Podrías no equivocarte si todo propósito existe en función al propósito único;
Si no, siguen siendo inútiles, vanos.
El ensayo que haces de vida debes tomarlo ahora más en serio,
contemplando que estás dedicándote un valiosísimo tiempo,
que debes aprovechar cabalmente,
y de alguna forma debes entender que sólo,
si en ti mantienes un principio de lealtad contigo mismo,
será posible que te entregues.
Con el resto te mientes.
Solicitas tanto desde una razón inoportuna, lacerante, caprichosa,
se diría que hasta ingenua;
y te debates sin confrontarte realmente porque no te atreves,
de alguna forma temes traicionarte.
Hazlo, pues estarías en tu derecho, jamás en tu Verdad,
Por lo que seria mejor, más sano, más justo, que confiaras más en ti.
OM NAMAHA SHIVAYA