¿Qué quisieras escuchar?
Quizás un anuncio, una revelación, una advertencia,
una queja, algo que quizás te haga sentir sobre algo que buscas.
Y es mucho de lo que más haces: escuchar,
sobre todo lo que podría inquietarte.
Has algo, trata de escucharte a ti,
no dejes ni permitas que quienes desde alguna instancia
se han apoderado de los medios o mecanismos comunes,
te hagan escuchar lo que no quieres.
Juega a silenciarlos y que todo cuanto digan ni te afecte ni te inquiete,
ni siquiera te moleste. Mantén la firmeza.
Y si acaso gritan, vociferan, reclaman o insultan,
no los atiendas, hazte imperturbable, maneja tu conexión,
y después de discriminar puedes aceptar.
¿No ves lo que ocurre? ¿De qué se trata?
De intimidar, de acecharte hasta el punto de que tu única opción sea temer,
y bien podrías decir “Si la principal batalla, la más dura, la más ardua,
que es con mi Ser, me ocupa siempre.
Y cuando debo socializar con el resto, debo seguir siendo quien soy”.
Y es cuando debes mantener tu ecuanimidad, confianza interna,
contener lo impropio que ninguna ventaja te da,
y hacer de ti un Ser puro, constante, justo, velador de la Paz , y más de la tuya.
Nuestro compromiso mutuo está en un momento difícil,
en el que la polaridad atenta
y si la miseria se impone perderemos mucho, jamás todo.
Háganse firmes, inmutables, confíen en el Ser, refiéranlo siempre,
Establezcan contacto interno para saber qué hacer,
Y ante todo, expresen el Amor.
OM NAMAHA SHIVAYA