Los Rostros de Dios

La Tradición Védica, conocida también como el Sanatana Dharma (el camino eterno), Hinduismo o Brahmanismo (aunque estos términos pudieran observar ciertas variantes, se refieren en su más amplio sentido a la misma Tradición Espiritual), es la más Antigua de las Manifestaciones de Dios conocidas por la Humanidad.

A menudo sesgada por las limitantes fronteras religiosas y erróneas aproximaciones humanas, la Tradición Védica se erige hoy como la Fuente Original de todo Credo, incluso del muy posterior Cristianismo, y se manifiesta, después de Milenios, como la vertiente más pura y poderosa de la Conciencia Divina en el Planeta.

Entendiendo que el Sanathana Dharma es una concepción de Espiritualidad que trasciende toda religión humanamente organizada, y que en el momento de la Gran Transformación el ser humano debe comprender la Unidad Divina a través de todas las religiones y senderos espirituales, acercarse a la profunda, completa y exacta percepción de Dios que ofrecen los Vedas no hará más que despertar en el alma de cada ser la visión más hermosa de Dios. Aquel que se reflejó a Sí Mismo en estos antiguos Textos Sagrados, otorgándole a la Humanidad la forma exacta de reflejarse a su vez a imagen perfecta del Padre Creador.

Para aproximarse con exactitud a la Espiritualidad Védica hay que comprender, en primer lugar, la concepción de Dios como Uno, el Todo. Este Uno es omniabarcante, y se concibe como "Todo lo que Es", es decir, es en "Su Ser" que la Creación tiene lugar.

Por tanto, los Vedas aseguran que la Creación es sólo un aspecto del Padre, siendo el otro aspecto el Gran Inmanifiesto, la Nada de donde todo surge y a donde todo volverá, que se define según los Vedas y Puranas con afirmaciones negativas, como."no es esto, ni aquello".

Al Gran Inmanifiesto se le conoce como ParamBrahman (más allá de Brahma ), y al Uno "Creado", es decir, ya formando parte de la Creación, se le conoce como Brahma , el Principio Neutro, Aquel que no tiene cualidades, la Manifestación del Ser en medio del No Ser, la Fuente de cristalización del Inmanifiesto.

No hay en la Conciencia de Fe Hinduista la idea de muchos Dioses que compiten por una Supremacía Cósmica. Existe un solo Dios, que desarrolla diferentes tipos de Actividad asociadas a diferentes niveles de Vibración de la Luz y a diferentes niveles de Manifestación de Su Conciencia.

Estos diferentes niveles de actividad se complementan, proyectan y desarrollan un Único Plan Divino.

La Espiritualidad Védica expresa al Dios Absoluto en cuatro aspectos o tipos fundamentales de actividad, (tal como lo expresan las Tradiciones esotéricas de Occidente) asociados a la relatividad de Espacio-Tiempo Cósmico, que definen a su vez el desarrollo de los Ciclos Evolutivos o Kalpas: Creador, Preservador, Iluminador y Destructor.

Además de los cuatro aspectos de manifestación, la Conciencia Suprema, desde el Absoluto, proyecta el Principio Fundamental de Polaridad, a través del cual la Fuerza Primordial se expresa.

El Principio Cósmico de Polaridad está presente en todos los Planos de Conciencia y pudiese abordarse bajo la percepción de Activo-Pasivo, Emanador-Receptor, Fuerza-Forma y Masculino-Femenino.

Todo aspecto de actividad de la Conciencia Suprema se manifiesta en la Creación en las dos cualidades de Polaridad. Así, la idea de un Dios Masculino que predomina en Occidente es elevada en la Tradición Védica hacia una percepción de la Suprema Conciencia como Neutra, manifestándose en los dos Principios Polares. A esa concepción, fundamental para la Existencia, se le conoce como Principio Shiva-Shakti.

Cada manifestación del Gran Inmanifiesto en la Creación puede poseer dos cualidades fundamentales: o es un aspecto de Voluntad, de proyección, de Fuerza liberada, de Emanación Cósmica, Masculino, que en su más elevada concepción es el Padre Creador Señor Shiva; o se manifiesta como su complemento Absoluto, denominado Shakti, que es la manifestación receptora o femenina, la Emanación producida por la Voluntad, el Aspecto Divino que da Forma a la Fuerza liberada, la Gran Madre Divina.

Tenemos entonces los principios Fuerza y Forma como complementos absolutos, que presentarán, en los diferentes niveles de la Creación, cualidades vibracionales diferentes, pero respondiendo siempre a los Principios del Absoluto.

Cada una de estas actividades, tanto los cuatro aspectos como las polaridades, definen las diferentes Esferas de Manifestación de la Conciencia de Dios y, a cada una de estas Esferas de Manifestación se les define entonces por diferentes Nombres y se les da vida como diferentes Deidades, a las que se les describen distintas cualidades.

El Padre Señor Shiva, por ejemplo, es el Creador-Destructor. Vishnú y sus Avatares son los Preservadores Cósmicos, Brahma, considerado quizá erróneamente como el Creador, es en realidad la Manifestación Primordial, el Uno sin cualidades, la Fuente que recibe desde el Inmanifiesto.

De allí entonces es posible abordar la forma dinámica en que el Dios Absoluto se presenta en la Tradición Védica, entendiendo que ese Todo, ese Absoluto Ser, desarrolla sus distintas cualidades en la Manifestación, produciendo así la posibilidad de definirlo en base a su tipo de actividad. Este extraordinario misterio se nos ofrece en la Espiritualidad Védica-Hinduista a través de innumerables historias, epopeyas y épicas, donde cada Deidad (actividad Cósmica de Dios) se expresa a través de un profundo simbolismo, quizá incomprensible a los no Iniciados, pero extraordinariamente revelador para quienes han tomado para sí mismos la Aventura de la Luz.

 


GANESHA

 

En la Tradición Védica, Ganesha, el Dios-Elefante, desarrolla un tipo de actividad de Dios fundamental dentro de los aspectos del Juego Cósmico.

Se le representa usualmente con cuerpo de niño y cabeza de Elefante, cuestión que simboliza muy adecuadamente su actividad de Luz: Ganesha representa el contacto naciente del Alma en evolución con la Fuerza Divina, y se simboliza entonces como un niño que espera crecer y aprender, para ello, el "saber humano", alejado del Divino, tiene que transformarse a través de la Sabiduría, y esto se simboliza en el cambio de cabezas, ya que Ganesha es creado con cabeza humana, siendo la cabeza de elefante el símbolo de la Sabiduría Divina ganada a través de la Fe y el Sacrificio de los aspectos inferiores (estos comentarios se amplían en las narraciones posteriores).

Ganesha significa "el jefe de los Ganas", siendo los Ganas las Huestes o Ejércitos del Señor Shiva.

Al Dios-Elefante se le conoce por muchos nombres, todos ellos referentes a sus poderes y hazañas Cósmicas (ver 108 nombres de Ganesha), y como todas las Deidades Védicas, posee un vehículo o Vahana, en este caso un ratón, simbolizando la huidiza y difícil forma de la mente, que finalmente, pudiendo asustar en una primera instancia al Elefante, cuando este se da cuenta de su mayor fuerza e inteligencia, la domina fácilmente.

Se dice que Ganesha fue quien escribió el Mahabaratha, la Gran Epopeya del Señor Krishna, Avatar de Vishnú, dictado por el sabio Vyasa

Ganesha es el hijo mayor de Shiva y Parvati, es decir, del Principio Creador Masculino con el Principio Femenino dador de la forma, y opera como actividad Divina en los Planos Etérico Astrales, es decir, los Planos inmediatamente superiores al Plano Físico.

Se le representa usualmente con cuatro brazos, simbolizando cada uno de los elementos que forman el Plano material y su dominio sobre ellos.

Ganesha es el Gran Controlador de los fundamentos del Plano Físico en términos Universales a través del manejo de los Tattwas (elementos), y es el Regulador del Karma o actividad inconsciente de cada ser, por esa razón se le llama el eliminador de los obstáculos. En realidad Ganesha no sólo es el eliminador de los obstáculos, sino aquél que regula el trabajo del Alma con sus contenidos de oscuridad según su propia capacidad y resolución, colocando ante la conciencia los aspectos que el Alma está preparada para trabajar, siendo entonces la actividad Divina que regula nuestro primer tránsito y contacto con los Samskaras.

En el Verdadero Sendero Espiritual, el contacto con la esfera que rige Ganesha es el primer y fundamental paso de la Iniciación, y es un hecho que todo ser en búsqueda de la Luz abre su transitar hacia el Padre por su mediación.

Por esta razón se ha derivado la costumbre popular de ofrecer Ceremonias a Ganesha al momento de emprender nuevos proyectos, comenzar negocios o nuevas etapas en la vida. No hay actividad en India, tanto espiritual como civil, que no comience con una invocación al Dios-Ganesha. Asociado a la prosperidad y al éxito, se le invoca para alcanzar logros materiales; y si bien lo antes descrito es una practica arraigada, se pide a los Devotos e Iniciados conscientes la comprensión Espiritual profunda de la actividad de Ganesha, para no desviar su propósito y Emanación.

Según la Enseñanza recibida emanada por ShaktianandaMa desde la misma Conciencia de Ganesha, hay razones de peso para afirmar que la Actividad representada por el Dios-Elefante no está asociada a los proyectos de los seres en su nivel más humano, sino a toda empresa del Alma en su búsqueda de Dios, así, es importante generar contacto con esta Energía cuando nuestros propósitos espirituales están claros y firmes, y en todo caso, cuando un proyecto a desarrollar en el Plano Físico cuenta con una importancia espiritual determinante.

Son varias las narraciones Sagradas que cuentan sobre Ganesha y su nacimiento, dos de ellas son las más difundidas:

La primera, narrada en el Bramhavairvarta Purana refiere a que Parvati, después de su matrimonio con Shiva, deseaba fervientemente tener un hijo. Ante su deseo, Shiva le sugiere la realización del Panyakavrata, la adoración al Dios Vishnú que se extiende durante un año. Parvati realizó la Ceremonia a orillas del Ganges con la asistencia de Sanat Kumara como sacerdote. Producto de su Fe, le fue concedido un hijo. Todos los Dioses vinieron entonces a felicitar a Shiva y Parvati, entre ellos Shani (Saturno), quien no osaba mirar directamente al niño, ya que su mirada estaba impregnada por una maldición que le había proferido su esposa por desatenderla para meditar en Vishnú.

Parvati no le dio importancia a los argumentos de Shani y le permitió mirar a su hijo, asumiendo que pasara lo que pasara era un designio del Padre. Al mirar Shani a Ganesha, su cabeza se desprendió y voló al cielo de Vishnú, su sustancia original. Durga, tomando el tronco de su hijo entre sus manos, se arrojó al suelo llorando.

Vishnú montó en Garuda y voló hacia el río Pushpabhadra, le quitó la cabeza a un elefante y la unió al cuerpo de Ganesha. Desde ese momento Ganesha posee cabeza de elefante.

La otra narración se describe en el Shiva Purana:

Parvati se estaba bañando, tomó aceite y ungüentos, y los mezcló con las impurezas que salieron de su cuerpo, de allí surgió la figura de un niño al que dio vida rociándolo con agua del Ganges.

Parvati pidió entonces a al niño Ganesha que custodiara la puerta ante cualquier intruso que quisiera molestarla mientras se bañaba. Shiva quiso, en un momento, entrar al baño y Ganesha, al no reconocerlo, le impidió el paso. El Señor Shankara cortó entonces la cabeza de Ganesha sin saber que era su hijo. Al enterarse de que había sido Parvati quien diera la orden a Ganesha, y de que Ganesha era su hijo, Shiva lloró amargamente y pidió a sus Ganas que trajeran la primera cabeza que se encontrase, así, trajeron la cabeza de un Elefante que dormía a orillas de un río y Shiva la colocó en el cuerpo de su hijo, resucitándolo.

La extraordinaria simbología de estas narraciones coloca en Ganesha la actividad y regulación Cósmica del molde etérico de los Planos densos (creado por sustancias puras y las impurezas producto de la dualidad), que en algún momento, luego de creados, no reconocerán a su Creador, producto de la acumulación de oscuridad (Karma). Sólo por la poderosa Fuerza de Luz de las esferas del Padre Creador, todo lo que existe en los mundos más densos será transformado y sublimado (cambio de las cabezas) y así convertido en un regulador exacto de la Fuerza de Luz Primordial.

Cuando Parvati vio a su hijo decapitado, su dolor fue tan grande que, luego de resucitarlo, Shiva le prometió que siempre, en toda Ceremonia realizada para la Invocación de cualquier Deidad, la Invocación y Reverencia a Ganesha se haría siempre en primer lugar.

  volver arriba  

 

 


HANUMAN

 

Inmersa en esa extraordinaria Epopeya, se cuenta la historia del más grande de los devotos de Sri Rama, quien con su Fe y Devoción, fue capaz de enfrentar las más terribles fuerzas y a quien Sri Rama, en Infinita muestra de reconocimiento, exaltó como su más amado discípulo : Sri Hanuman.

Las extraordinarias proezas llevadas a cabo por el Rey de los Vanaras (monos) en asistencia de Sri Rama son las más preciadas joyas de Devoción y Fuerza Espiritual que se conozcan en la Literatura Sagrada asociada a la Tradición Védica.

Hanuman, conocido como el Dios-Mono, es reverenciado fervorosamente en toda la India. Muchos Sabios se han preguntado porque Hanuman ejerce sobre los devotos tan extraordinaria atracción, y la respuesta se muestra por sí misma: Hanuman es el ejemplo más poderoso de entrega y Bhakti hacia el Gurú, de obediencia santa y virtuosa a quien se ha revelado como una presencia de Dios encarnada. Su valor y su arrojo están determinados por la Fe y el Amor, y esa elevadísima vibración que se oculta tras estos conceptos (Fe y Amor) se impregnan en Hanuman y se muestran de una manera contundente, para que por siglos y milenios todos los seres tengan en Él la más elevada visión de las virtudes del Ser.

Hanuman, según el Ramayana, es Hijo de Vayú y de Anjana, una hembra Vanar (de la raza de los monos), y se encuentra con su Amado Sri Rama cuando Sita, la esposa del Príncipe Raghu, es secuestrada por Ravana, el Rey de los Asuras de Lanka. Las hazañas de Hanuman en asistencia a Rama para rescatar a Sita son absolutamente hermosas y poderosas. Sus poderes se describen como los Siddhis Yóguicos más elevados, pudiendo trasladarse de un sitio a otro rompiendo las Leyes Físicas del espacio-tiempo, dominando los elementos y su propia comlexión, que se expandía o disminuía a voluntad.

Se muestran a continuación algunos versos que sobre Hanuman escribió el Sabio Tulsidas en el Siglo XVII:

 

Me inclino ante el Hijo del Viento,

Fuego que quema el bosque de los demonios, nube lluviosa de sabiduría.

Oh Hanuman, Sri Rama, el de corazón inmenso, el que sostiene el arco, vive en Ti.

Para este mundo Tú eres Rama,

Para los demonios eres Fuego,

Tú eres la gran Joya en el Collar del Ramayana.

Hijo del Viento, me Inclino ante Ti.

Donde quiera que se cante el Nombre de Rama, Tú vas allí y te inclinas.

Tus ojos se llenan de lágrimas de Amor.

Hijo del Viento, Destructor de demonios, Me Inclino ante Ti.

 

La saga de Hanuman junto a Rama es parte del Ramayana, no obstante, en la otra Gran Epopeya Védica, el Mahabaratha, Arjuna, el Príncipe de la Raza Lunar, porta en su estandarte la Imagen de Hanuman.

En términos esotéricos, Hanuman representa el triunfo de las Virtudes Místicas sobre la mente racional, demostrándole al Hombre que sólo estableciéndose en la frecuencia de vibración de la Fe y el Amor el Ser alcanza su estado más elevado. La pertenencia de Hanuman a una Raza aparentemente menor expone simbólicamente la necesidad de llevar al ser hacia sus manifestaciones más puras, que nada tiene que ver con las compejidades del intelecto y la racionalidad, las grandes trampas a superar en el sendero espiritual, más aún en la Mente Colectiva Occidental.

Se dice que Hanuman conocía a fondo las Escrituras, los Shastras y los Vedas en sí mismos, pero está distante del conocimiento de la mente inferior, ubicándose en la más elevada concepción de la Mente Superior como receptora de las Emanaciones de Orden Divino. Hanuman es el gran vencedor del Ego y es además, como sus hazañas lo reflejan, el Gran Protector de los devotos contra las Fuerzas Oscuras. De hecho, se le ofrecen especialmente plegarias para protección y cuido.

La conexión con el Dios-Mono es especialmente poderosa para aquellos que han alcanzado la Divina comprensión de la entrega a Dios a través del Maestro, y su Emanación protege a los seres de las Energías Negativas en los Planos Astrales y Mentales.

Se le conoce por los nombres de Pavanasut (hijo del viento) y Bajarangabali (encarnación del Trueno), entre otros. Usualmente se le representa arrodillado en Bhakti puro frente a Rama, Sita y Laxman o con el pecho abierto para que se vean allí los rostros de Sita y Rama, sosteniendo un mazo en sus manos.

  volver arriba  

 

 


SRI LAKSHMI

 

  Sri Lakshmi es la Shakti de Vishnú, es la Manifestación Preservadora de la Madre Divina y la energía detrás de las formas. Es la Energía Divina que representa la consumación del acto Creador en el Reino, la Manifestación de la Luz en los Planos Físicos. En referencia a la Humanidad, es la Energía que sostiene a la Madre Tierra.

Lakshmi representa el Nadir del Circuito de la Creación.

Vishnú es la Manifestación de la Conciencia Salvadora, el Preservador vinculado a la irradiación Solar, mediadora entre el Padre y su Reino. Por eso Vishnú y Lakshmi son Consortes o complementos, y así ha sido desde el comienzo de la Creación.

En términos Cósmicos, Lakshmi es también la perfección a la que aspira la evolución en los Planos Materiales, y esa perfección sólo es posible si la irradiación de Vishnú desciende absolutamente sobre Ella. Lakshmi es receptora y dadora de forma, Vishnú es la Emanación del Sol radiante, Mensajero del Gran Padre Señor Shiva, que baña a la tierra y la fecunda.

Cada vez que un Avatar de Vishnú ha tomado forma Humana, Sri Lakshmi lo acompaña. Rama y Sita, Krishna y Rada son ejemplos de esta conjunción Cósmica.

En la Tradición Hinduista Lakshmi representa la fortuna, la Gracia y la prosperidad en los Planos Materiales, ya que es la Energía que rige en esos niveles.

La historia del nacimiento de Sri Lakshmi es muy significativa en su simbología y esoterismo cósmico.

En la Tradición Védica se habla sobre un episodio de infinitas implicaciones esotéricas, que se ubica en el nacimiento del Universo, llamado Samudramanthana (el batir del océano de leche) donde las inmensas fuerzas de la dualidad tomaban forma y definían sus roles.

Se hizo una partición del Océano, y al haber paz entre las Fuerzas de Luz y las de la oscuridad, a cada una le correspondió su parte. Vishnú comenzó a extraer del inmenso océano los más preciosos elementos, en número de 14, entre ellos emergió Surabhi, la vaca de la abundancia, Chandra (la Luna), que fue tomada por Shiva para adornar su cabeza, Airavata, el elefante alado, que fue tomado pro Indra como su Vehículo. Dentro de ésta vertiente creadora, Lakshmi, la Diosa de la Fortuna y la Belleza, fue la última en emerger del océano, siendo tomada por Vishnú como su esposa.

La Diosa es usualmente representada con cuatro brazos, emergiendo de una Flor de Loto, elemento de gran simbolismo dentro de la Espiritualidad Hinduista, ya que representa la belleza y la Luz que emerge de espacios densos.

Lakshmi es adorada en India usualmente junto a Vishnú, y se le representa eventualmente junto a Él sobre Garuda, el Águila.

  volver arriba  

 

 


SARASWATI

 

La Diosa Saraswati es la consorte o Shakti de Brahma, el Uno sin cualidades. Es la Diosa de la Sabiduría y Madre de los Vedas. Saraswati es reverenciada bajo dos formas: la de Diosa de la Sabiduría y protectora de las Artes y como uno de los tres ríos Sagrados de la Espiritualidad Hinduista, de hecho, el río Saraswati es nombrado en los Vedas y en las dos épicas fundamentales, el Ramayana y el Mahabaratha.

Como actividad de la Conciencia Suprema, Saraswati es la Esfera receptora (femenina) del Conocimiento Superior, diferenciándose claramente de cualquier noción de conocimiento racional. Esta Sabiduría Superior sólo desciende en los seres que han alcanzado los niveles de la Intuición, que es en realidad la manifestación del Conocimiento sin la mediación de la mente. Todas las Artes y las tareas creativas del hombre implican diferentes niveles de trabajo intuitivo. Saraswati es usualmente representada sosteniendo en sus brazos una Sítara, sentada sobre un loto. Otras imágenes la muestran con cuatro brazos, en uno de los derechos ofrece una flor a Brama, en la otra sostiene un Libro; en el lado izquierdo presenta un RudraMala (collar Sagrado de Shiva) y un Damaru (tambor Cósmico). Como se ve, el lado derecho posee simbología asociada a la actividad de Brahma y el izquierdo a la actividad de Shiva, esto puede entenderse en cuanto Brahma es un Principio Neutro, la primera esfera de manifestación, y Shiva, siendo la Esfera Primordial de la Fuerza Divina (principio masculino), es un reflejo activo de Brahma.

Se dice que la Diosa Saraswati mora en la tierra junto a los hombres, pero su hogar verdadero es la Esfera de Brahma o BrahmaLoka. Esto tiene un sentido profundo cuando se comprende que la Sabiduría Primordial emerge del Inmanifiesto y el primer receptor de esa Sabiduría Cósmica es Brahma, no obstante, esa Sabiduría está impregnada en el Alma de los hombres, y sólo espera ser develada a través del trabajo Espiritual. Por eso, otra forma de representar a la Diosa es con una pluma, un recipiente de tinta y hojas frente a ella, simbolizando la Sabiduría y su transmisión a los hombres.

La Sítara que usualmente porta la hace tener especial vinculación a la Música, como expresión de la Vibración de las Octavas Superiores de Conciencia. Una muy significativa imagen muestra a Saraswati acompañada de un Cisne, vehículo del Dios Brahma.

  volver arriba  

 

 


BRAHMA

 

Brahma es el primer Aspecto de la Trinidad Hindú.

Considerado como el Creador en la aproximación más común y exotérica, no es este tipo de actividad Cósmica la que expresa más idóneamente la dinámica Infinita y Primordial del Dios Brahma. Una real aproximación a la esfera de Actividad representada en Su Nombre considera a Brahma como el Primero de la Creación, la Esfera de Conciencia Suprema que se vierte desde el Inmanifiesto. De hecho, la historia de la Creación narra que después de la destrucción del Universo, Shiva y Vishnú caen en un sueño o meditación profunda, y flotan en la Gran Nada o las Aguas Primordiales (como la nombran los Vedas). Cuando la Infinita Voluntad del ParamBrahman se activa, Brahma, El Uno, la Gran Manifestación del Todo, emerge en un Loto de la Aguas Primordiales en un Loto, como la Primera Manifestación del Absoluto Inmanifiesto.

Brahma por tanto, es la Energía Primordial desde donde Todo es Creado, es la Fuente Primaria del Universo. Brahma proviene de la raíz Sánscrita "brih" que refiere a "Expansión". La Creación, dentro de la Tradición, se define por días y noches de Brahma, Pandits y Rishis han calculado un Día de Brahma en 2.160.000.000 años terrestres. Cuando el Universo es Destruido por la actividad de Shiva, se entra en la Noche de Brahma, un período de Vacío Cósmico que ningún ser creado puede describir.

El Atharva-Veda se puede leer: "Todos los Dioses están en Brahma como las vacas en un establo: En el Principio Brahma era este Universo: Él creó a los Dioses. Habiendo creado a los Dioses los colocó en diferentes mundos".

El Dios Brahma es usualmente representado con cuatro cabezas, un aspecto muy similar a la forma en que es descrita en la Qabaláh hebrea el rostro vasto de Kether (la Corona).

Cuantan los mitos que Brahma, cortando una parte de su propio cuerpo, creo una Diosa llamada Shatarupa (un rostro con cien bellezas), llamada también Gayatri, Vach, Saraswati y Savitri, entre otras. En el momento en que Brahma observó a esta Diosa, se enamoró de ella y no pudo quitar su mirada de ella nunca más. Shatarupa se sintió avergonzada y trató de escaparse de la mirada de Brahma, moviéndose hacia distintas direcciones, por lo que Brahma creó las cabezas que le permitían observar a Shatarupa en todo momento.

El vehículo (Vahana) de Brahma es el Cisne, símbolo del Conocimiento, y se dice que es el Padre de los cuatro Kumaras, Seres Cósmicos procedentes de las más altas esferas para el servicio del Planeta, siendo Sanat Kumara el regente de esta Jerarquía.

Los sabios Védicos establecen una doble actividad en Brahma que es pertinente abordar para un entendimiento mayor. Brahma, según estos sabios, nos refiere a un Principio Masculino, muy similar a la Actividad del Padre Señor Shiva, y Brahm (sin la a final) refiere al Principio Neutro o Primer Principio. Esta consideración ameritaría un abordaje profundo para su desarrollo, no obstante, la visión de Brahma como el Principio Neutro sin cualidades es la más precisa al momento de comprender las diferentes actividades de Dios.

Existen actualmente pocos Templos Hinduistas consagrados a la actividad de Brahma, esto puede deberse a que su nivel de Actividad y de Conciencia es difícilmente comprensible por el Colectivo Humano. Se narra en varios pasajes de las Escrituras como Brahma concede Bondades y Gracias a los Asuras (demonios) que luego ponen a la Humanidad y a los mismos Dioses en riesgo. Obviamente se habla aquí de un Principio Cósmico fundamental de equilibrio de las tensiones entre Luz y Oscuridad, sin la cual el Universo se desintegraría. Brahma existe más allá de lo que humanamente entendemos como Bien y mal, de allí que su Actividad sea compleja para la conciencia espiritual humana.

  volver arriba  

 

 


KARTIKEYA (SKANDA)

 

Kartikeya es el Dios de la Guerra, el Comandante del Ejército de los Dioses, es quien dirige las Fuerzas de la Luz en contra de los Asuras que amenazan la estabilidad Cósmica. En casi todas las narraciones puránicas se le considera hijo del Señor Shiva y Parvati, y por tanto, hermano de Ganesha. No obstante, las historias sobre su origen son variadas, todas ellas por supuesto, simbolizando la participación o la dinámica de confluencia de distintas Esferas de Actividad de Dios para generar la representada por Skanda.

Una de las historias más apreciadas es narrada en el Shiva Purana: El demonio Taraka, un ser ambicioso y opresivo, realizó durísimas austeridades, que forzaron a Brahma a concederle cualquier don que quisiera. La petición de este asura fue que nadie pudiera matarle, excepto un hijo de Mahadeva (Señor Shiva). Después de obtener este don, Taraka se volvió arrogante y llegó a ejercer dominio sobre los tres mundos, expulsando a los Dioses de sus moradas.

En medio de estas circunstancias, el Sabio Narada profetizó que el Matrimonio de Shankara-Shiva con la Diosa Parvati sería la vía para dar entrada al Libertador del mundo, quien devolvería la paz y libraría a la Tierra de los tormentos a los que la sometía Taraka. Después de muchos esfuerzos inútiles de parte de Dioses como Kama (dios del amor) y su consorte Rati (el deseo) para disponer a Shiva hacia el matrimonio, sólo las austeridades de Parvati y su ardiente amor y devoción lograron propiciar a Mahadeva, quien consintió casarse.

Pasado el tiempo, no nacía ningún hijo en el Matrimonio de Mahadeva y Parvati, cuestión que afligió a los Dioses. El Dios Agni se presentó entonces ante Shiva, y a través de su mediación, portando la semilla que Mahadeva le entregó, la dejó caer en el Ganges, desde donde surgió, un niño "hermoso como la luna y brillante como el Sol, que fue llamado Agnibhuva (producido por Agni), Kartikeya, Skanda, Subramanyan, etc.

Un interesante pasaje de la narración puede ayudar a captar la verdadera dimensión Cósmica de lo que aquí se expone: "Ocurrió que las seis Krittikas (las Pléyades), vinieron a bañarse al Ganges, y al ver al niño cada una lo llamó hijo suyo, ofreciéndole su pecho, la criatura desarrollo entonces seis cabezas y se alimentó de las seis". De este mito se desprende el nombre de Kartikeya y la conclusión de que la Esfera de Actividad que este Dios representa está bajo la Emanación o en conexión con las Pléyades.

Con el tiempo tuvo lugar un enfrentamiento donde Kartikeya derrotó al demonio Taraka y restableció el orden cósmico.

Kartikeya se erige entonces como el Dios de la Guerra, pero no en un sentido negativo, sino representando la Esfera Divina que debe, a través de la acción contundente, directa y poderosa, disolver cualquier manifiesto de oscuridad que pretenda perturbar el Plan Divino. Por supuesto que esta actividad debe observarse en un sentido Universal, pero también debe captarse en la perspectiva del trabajo del Alma, donde las Fuerzas de luz desarrollan batallas de conquista de la oscuridad que pueden producir las necesarias heridas sanadoras.

La narración completa sobre las guerras llevadas a cabo por Kartikeya contra los asuras pueden apreciarse profundamente en el Skanda Purana.

  volver arriba  

 

 


VISHNÚ

 

A Vishnú se le conoce como el segundo aspecto de la Trimurti o tríada Hindú, acompañando a Brahma y al Señor Shiva. Teniendo en Brahma al Uno Primordial, la Fuente de la Creación, y en Shiva al Padre Creador-Regente-Destructor; la actividad de Vishnú es la del Gran Preservador del Universo.

El nombre Vishnú procede de la raíz "vish", que significa "extiende en todas direcciones" y "to pervade".

Vishnú es el aspecto de Dios que penetra en la Creación y la sostiene, es el gran equilibrador de las Fuerzas en tensión que le dan al Universo la posibilidad de existir. También debe abordarse como el Mediador entre El Dios (Padre Señor Shiva) y Su Creación: la esfera de Vishnú es la Belleza de la creación tomando forma, pero en perfecta conexión con las Esferas Generadoras (Brahma, Shiva- Shakti). Es la Esfera que sostiene el Alma del Universo en perfecta conexión con el Plan Divino y la que, según le dice Krishna a Arjuna en el Gita: "Cada vez que la maldad tome fuerza, que el Dharma se pierda, que los hombres se confundan ante la Luz del Padre, cada vez que me necesiten, volveré a devolver la Luz a la Tierra".

De allí que el aspecto de Preservador hace que la actividad de Vishnú, en un Insondable y Divino Juego, haya tomado forma Humana a través de la Historia de este Planeta.

Cada vez que el equilibrio de Luz y Oscuridad se perturba, orientándose hacia la Inconsciencia, "El Padre envía a su Hijo", a nacer entre los Hombres, para ofrendarle nuevamente a la Humanidad la Luz que ha extraviado para fungir de receptor encarnado de la Fuerza Divina. En diferentes momentos, fundamentalmente en los cambios de Eras, la presencia de los Avatares de Vishnú (encarnaciones de esta Esfera de Dios) han logrado sostener el Plan para la Tierra.

En las Escrituras, fundamentalmente en los Puranas, se nombran diez encarnaciones de Vishnú, se nombran las diez presencias, para después referirnos a las más importantes para esta Era.

Las Encarnaciones de Vishnú:

•  El Avatar Matsya (pez).

•  El Avatar Kurma (tortuga).

•  El Avatar Varaha (jabalí).

•  El Avatar Nrishinga (el hombre-león).

•  El Avatar Vamana (el enano).

•  El Avatar Parasurama.

•  El Avatar RamaChandra.

•  El Avatar Krishna.

•  El Avatar Buda.

•  El Avatar Kalki.

  volver arriba  

 

 


RAMA

 

Las características del Juego Cósmico que el Padre Creador desarrolla en nuestro Planeta son mucho mas antiguas, hermosas y poderosas de lo que podamos imaginar, a no ser que ya hayamos aventurado a nuestra alma hacia las Épicas Cósmicas que determinaron la presencia de la Luz y el Amor de Dios en la Tierra de forma indeleble, legando a la Humanidad los Principios más elevados de la Conciencia de Dios y de su Plan Divino.

La Humanidad tiene en el Ramayana el más antiguo referente de las Razas Arias, que según fuentes absolutamente contundentes, fueron el origen de los Manifiestos de la Luz en el Planeta en este Ciclo Evolutivo. Los Arios fundamentaron su vida y paso por el Planeta en los aún más antiguos Vedas (las escrituras Emanadas desde la Conciencia misma del Padre Señor Shiva a los Sabios y Sacerdotes Arios hace más de 10000 años), donde estaban plasmadas las más elevadas visiones de Dios sobre la Humanidad.

El Ramayana cuenta la saga de Sri Rama, el séptimo Avatar de Vishnú, el Gran Preservador Cósmico, que encarnó como Príncipe de la Raza Solar, del Linaje Raghú, para devolver a la Tierra y al Universo el equilibrio de las Fuerzas en tensión generadas por la oscuridad, representada en el demonio Ravana, Rey de Lanka.

Dasaratha, Rey de Ayodhya, tuvo cuatro hijos con tres de sus esposas, los nombres de los niños, ofrecidos a Dios por el Sabio Vasishta fueron Rama, Laxman, Baratha y Satrughna, seg{un cuenta la épica, cada uno de ellos encarnando las virtudes de uno de los Vedas.

Desde muy pequeño, Rama dio a sus familiares muestras de su Divinidad, asimismo, en un nivel menor, sus tres hermanos, quienes se prepararon con sus preceptores en las Escrituras y las Enseñanzas Védica, fundamentales para el futuro Reinado.

Paseando un día por hermosos jardines, Rama, ya adolescente, conoce a Sita (encarnación de Lakshmi), la hija del Rey .. y después de un tiempo y esplendorosas celebraciones, se casan.

A razón de oscuras situaciones generadas por la madre de Baratha previas a la cesión del Reinado de parte de Dasaratha a su hijo Rama, éste y Sita, junto a Laxman, son enviados al destierro durante 14 años, con inmenso dolor para sus padres y súbditos.

Durante esa época, desencadenando inconscientemente la misión cósmica que Rama viene a realizar, el asura Ravana rapta a Sita haciéndose pasar por un hermoso venado, aprovechando que los dos hermanos estaban buscando alimento en el bosque.

Rama no sabe que ha pasado, hasta que finalmente, con la ayuda de la Raza de los monos, y especialmente de su devoto más profundo; Hanuman, encuentran a Sita en Lanka, el Reino de Ravana. Allí comienza una batalla larga y extraordinaria, que finaliza con la muerte de Ravana y la vuelta de Rama y Sita junto a Laxman y Hanuman a Ayodhya, donde Baratha, luego de la muerte del Rey Dasaratha, había sostenido el Reino a la espera del retorno de Rama.

La presencia de Rama en la tierra se ubica en el tránsito entre la era de Treta Yuga a Dwapara Yuga.

  volver arriba  

 

 


KRISHNA

 

Krishna (el oscuro), es la octava presencia de Vishnú sobre la Tierra, que vino a Preservar el equilibrio Cósmico en el paso de Dwapara Yuga a la actual Era de Kali Yuga.

El advenimiento de Krishna es narrado en todo su esplendor y profundidad Cósmica en la épica Mahabaratha, que junto al Ramayana y al Nuevo Testamento, son las más apreciadas historias para quienes asumen la Fe y la Espiritualidad Universal, desde hace milenios hasta hoy.

En el Mahabaratha está contenido el más importante y Sagrado de los Tratados Espirituales de la Tradición después de los Vedas: el Bhagavad Gita. En el Gita, momentos antes de la batalla de Kurukshetra, Krishna instruye a Arjuna en la más elevadas Verdades Espirituales, que trascienden más allá de la Religión para convertirse en uno de los más importantes legados de Instrucción dad por la Divinidad a los hombres.

Se dice que el Mahabaratha fue dictado al Dios Ganesha por el sabio Vyasa, quien vivió de cerca la epopeya de los Pandavas, ya que era su preceptor o Gurú.

Las hazañas de Krishna junto a Arjuna forman una Epopeya donde en cada pasaje de sus vidas y las de los hermanos Pandavas, se exponen los más precisos principios del Dharma.

Sri Krishna es hijo del rey Vasudeva y su esposa Devaki, hija de Devak, hermano del Rey Ugrasena. El Clan de Vasudeva tenía conflictos con el vecino Clan de Ugrasena y el matrimonio entre Vasudeva y Devaki se realiza para asegurar la paz entre los dos clanes.

Se cuenta que el primer hijo del Rey Ugrasena, llamado Kansa, era un ser maligno, cruel y oscuro, y todos temían que se convirtiera en una amenaza para la paz de los Reinos. El Sabio Narada profetizó que el octavo hijo de Devaki sería quien le daría muerte a Kansa.

Al llegar la profecía a oídos de Kansa, este decidió asesinar no sólo al octavo de los hijos de Devaki, sino a todos los hijos que Devaki engendrara.

Vasudeva le propuso a Kansa, ante tal peligro, que el le iba a dar no sólo el octavo, sino todos los hijos de Devaki. Para asegurase de que secumpliría el trato, Kansa apresó a Vasudeva y a Devaki y mató a los seie primeros niños de la Reina. El séptimo fue salvado por un pariente de Vasudeva.

Cuando, despu´s de un tiempo, el nacimiento del octavo hijo se precipitaba, Devaki tuvo una visión del Señor Vishnú, quien le dijo que Él mismo nacería a través de su vientre. Vasudeva, al mismo tiempo, recibió instrucciones de Vishnú para apartar de Kansa al octavo hijo. El día del nacimeitno,llovió tormentosamente y dspués del parto, la puerta de la celda se abrió milagrosamente. Vasudea salió con su hijo y se lo entregó a su amigo Nand y a su esposa Yashoda, quienes lo criaron como hijo suyo, lejos de la amenaza de Kansa. Nanda y Yashoda eran pastores, por esa razón en las alabanzas a Krishna se le llama pastor o hijo de pastores.

Muchas son las historias que cuentan la Luz de Sri Krishna, su enfrentamiento con demonios, la asunción del Reinado de Dwaraka luego del exilio de su pueblo y su labor Cósmica inenarrable para ayudar a los hermanos Pandavas, principalmente a Arjuna, a establecer el nuevo Dharma para el Planeta.

LA rivalidad entre los hermanos Pandavas y sus parientes Kauravas se desarrolló desde la infancia y terminó con el destierro de los cinco Pandavas y su esposa Draupadi al bosque durante 14 años, luego de los cuales, al retorno, se da la Gran Batalla de Kurukshetra, donde Krishna guía el carro de Arjuna y los instruye momentos antes de la batalla.

La lucha entre los Pandavas y Kauravas es una realidad histórica y no menos también una realidad Trascencdente. Kurukshetra es el campo de batalla de la Luz del Ser (Arjuna y los Pandavas) contra la oscuridad (kauravas) alojada en el alma consecuencia de la experiencia en la rueda de nacimiento y muerte. La Batalla es la que toda alma debe llevar a cabo con sus propias oscuridades, teniendo como guía y soporte al Gran Mediador Cósmico, el Señor Vishnú.

  volver arriba  

 

 


BUDDHA

 

Buda nació en Kapilavastu, Reino ubicado en las estribaciones de las montañas de Nepal. Su Padre, el Rey, era de la familia de los Sakyas y pertenecía al Clan de los Gautamas. Su Madre era Mayadevi, hija del Rey SupraBuddha. Pertenecía por nacimiento a la casta de los Castrillas, tomó el nombre de Sakya de su familia y el de Gautama de su Clan. Se le conoció como Siddharta Gautama y ya en su Advenimiento como El Buda (el Iluminado Sakhyamuni).

Su madre falleció cuando Siddharta tenía 7 años y su padre confió los cuidados del Príncipe a la hermana de su esposa. El niño creció hermosos, y mostrando capacidades extraordinarias para el entendimiento de las Escrituras, y pronto, dicen, supo más de loq eu sus Maestros y preceptores podían enseñarle..

Gustaba el niño de sumirse en profunda meditación en la densidad del bosque, custión que preocupaba a su Padre, quien entonces propuso casarlo.

La elegida fue la hermosa Gopa, Princesa de un Reino cercano. NI siquierael matrimonio, tento menos los otros placeres mundanos, lograban distraer al jovan Gautama de su meditación. En sucesivos episodios acaecidos en sus paseos fuera de Palacio, historia por demás conocida, el joven se confrontó con las más fuertes experiencias de la vida: el dolor, la vejez, la muerte, vivencias que lo condujeron a abandonar su Reino, su familia y su vida de Castrilla, para dedicarse a buscar la Verdad. La búsqueda lo llevó a compartir con Maestros y Brahmanes, quienes le enseñaban sus doctrinas, no encontrando el futuro Buda las repuestas que su Ser anhelaba.

Finalmente, entendiendo la dirección de la búsqueda verdadera, en el Valle del Ganges se sentó bajo un árbol y exclamó: "Iluminación o muerte".

El proceso vivido por Gautama hasta su Iluminación es extraordinario y narrado en detalle en varios textos sagrados, como el Lalita Vistara.

El Buda enseño su doctrina en constante peregrinaje por la India, y generó importantísimos cambios en el desarrollo de los Manifiestos de Fe otorgados a la Humanidad.

Su historia es bastante conocida, solo se dirá que su Enseñanza, emanada de la Conciencia misma del Señor Shiva, estableció principios del Dharma que han logrado establecerse firmemente en la Conciencia Colectiva Humana. El Budismo, si bien tuvo su origen en India, se ha expandido a otros países desde hace siglos, especialmente a través del Emperador Ashoka el Grande, convertido al Budismo después de observar los espantosos resultados de las batallas de conquista.

Siddharta Gautama es el noveno de los Avatares de Vishnú y estuvo presente unos tres mil años antes de Jesús.

La doctrina del buda generó en un momento una crisi muy fuerte en los estamentos de las Antiguas Tradiciones, enfrentando fuertemente a los seguidores de las Enseñanzas de Buda con los que seguían la Tradición Brahmanica. Su inclusión como parte de los diez Avatares de Vishnú permitió que la pugna y la confusión cesaran, dando lugar a una convivencia totalemnete pacísfica entre estas doctrinas, que en su origen y propósito son exactamente las mismas.

  volver arriba  

 

 


COMENTARIO FINAL

En la Espiritualidad exotérica existen usualmente algunas confusiones con respecto a las diferentes actividades Divinas. Al ser los Avatares de Vishnú quienes han tenido el mayor contacto directo con la Humanidad durante las Eras de Preservación, se ha generado una especie de diatriba en relación a la superioridad de Vishnú sobre los demás Dioses, incluido Shiva. No existiendo lugar real para discutir "humanamente" sobre aspectos Divinos, la comprensión de que todas las Esferas de Actividad son igualmente Sagradas es la forma de resolver estos dilemas.

Ahora bien, en términos de elevada comprensión de los Manifiestos Cósmicos, la Conciencia de Shiva es la Conciencia regente del Universo, siendo la esfera de Vishnú regida por esta Conciencia, más aún cuando las eras de preservación han dado paso a la Era de la Transformación, donde el mismo Señor Shiva se dispone directamente sobre el Plan, a través de los Avatares de Shiva (Mahavatar Babaji).

ORDEN SHAKTIANANDA 2008
Todos Los Derechos Reservados - Caracas Venezuela

l CONTACTOS l